Si has decidido que la formación en gestión de proyectos es la mejor opción para tu equipo, probablemente estés valorando recurrir a proveedores externos en lugar de desarrollar una formación interna.
Muchos responsables de planificación prefieren este enfoque porque la formación externa suele aportar una visión más amplia y estructurada sobre la gestión de proyectos. Además, cuando la sesión la imparte un formador profesional, los equipos suelen implicarse más y aprovechar mejor el contenido.
Aun así, elegir un proveedor externo para esta formación no siempre es fácil.
No basta con preguntar “¿qué puedes hacer por mí?” o “¿cómo puedes ayudarnos?”. El problema de estas preguntas es que algunos proveedores prometen resultados poco realistas o aseguran “entender perfectamente tu situación”.
Te dicen lo que quieres oír para convencerte, pero lo más probable es que luego no cumplan lo prometido.
En su lugar, es mejor centrarte en preguntas prácticas que te ayuden a tomar una decisión más sólida, inteligente e informada, y que realmente aporte valor a los planificadores de tu proyecto.
Aquí tienes 7 preguntas esenciales para preseleccionar a los proveedores de formación en gestión de proyectos:
Esta debería ser siempre la primera pregunta.
No querrás entusiasmarte con un proveedor para descubrir más adelante que sus cursos se salen de tu presupuesto.
Desconfía de los proveedores que no son transparentes con sus precios. A veces eso significa que existen costes adicionales que hacen que la formación resulte más cara de lo que parecía al principio.
Lo ideal es elegir un proveedor que sea claro y honesto con sus tarifas, para que puedas presupuestar y planificar la formación con total seguridad.
Busca programas de formación en gestión de proyectos diseñados con aportaciones tanto del ámbito académico como de profesionales con experiencia práctica, como consultores o ingenieros especializados.
Esa combinación suele marcar la diferencia entre una formación sólida y una formación superficial. Por un lado, los profesionales se aseguran de que el contenido cubra los aspectos realmente necesarios para el día a día. Por otro, los académicos ayudan a estructurarlo y a impartirlo de la forma más eficaz para que los planificadores lo asimilen y lo apliquen.
El resultado son cursos prácticos, realistas y con una base metodológica consistente.
Los cursos de formación en gestión de proyectos pueden durar desde medio día hasta casi una semana, según el enfoque: más orientado a conceptos, a herramientas o a una aplicación intensiva en casos reales.
La duración es un factor clave. No querrás apuntar a tus planificadores a un curso largo si eso implica apartarlos de un proyecto urgente. Pero tampoco tiene sentido organizar una sesión de medio día si el equipo necesita una formación más completa.
Lo importante es elegir un formato que se ajuste a lo que tus planificadores necesitan ahora y a lo que el proyecto exige.
Como ya habrás comprobado, no abundan los proveedores que puedan acreditar una trayectoria amplia impartiendo formación de calidad en planificación de proyectos y Primavera.
En parte, ocurre porque no existe una “formación formal” ampliamente estandarizada en estas áreas. Por eso, conviene buscar proveedores que puedan demostrar experiencia real formando a profesionales en un entorno donde no hay un itinerario académico cerrado, y donde la calidad se mide por la aplicación práctica.
Revisa su catálogo y su histórico de cursos: qué han impartido, a qué perfiles, en qué sectores y con qué enfoque.
Lo ideal es que la formación en gestión de proyectos la impartan profesionales con experiencia y preparación sólida: docentes, consultores y especialistas en aplicaciones con recorrido en proyectos reales, además de una base metodológica bien trabajada.
Una formación de corte académico suele ayudar a que el contenido se explique con claridad, de forma estructurada y fácil de asimilar para tu equipo. Y, al mismo tiempo, es importante que los formadores hayan participado (o estén participando) en proyectos de distintos sectores, porque eso aporta una visión más completa de necesidades, riesgos y buenas prácticas.
Si tu equipo está distribuido y necesitas acceso a distancia, no tiene sentido elegir un proveedor que solo ofrezca formación presencial. Y, si buscas interacción cara a cara, tampoco encaja un proveedor que únicamente opere online.
Si piensas trabajar con un proveedor a largo plazo, ten en cuenta que tus necesidades pueden cambiar. Por eso, suele ser una buena señal que pueda ofrecer varios formatos: presencial, en tu empresa y a distancia.
Si un proveedor lleva años impartiendo formación en gestión de proyectos, debería poder mostrar evidencias de su impacto: testimonios, casos de éxito o referencias verificables.
Algunos los publican en su web y otros se apoyan en valoraciones de clientes en plataformas de terceros. En cualquier caso, haz siempre tu propia comprobación antes de decidir.
Conocer la experiencia de personas que ya han realizado el curso te ayudará a elegir con más confianza.